Los medios de comunicación de masas ademas de ser centros de informacion masiva, sirven como recursos didácticos.
Los Medios de Comunicación Masivos
La Prensa
La Prensa
A lo largo de varias décadas se ha venido utilizando de forma sistemática la prensa escrita como elemento incorporado al currículum escolar. Los estudiosos del tema han aportado, a través de una abundante literatura, diferentes formas de utilizar la prensa en el ámbito educativo. Todas ellas han sido agrupadas "tradicionalmente" en tres bloques:
- La prensa como objeto de conocimiento
- La prensa como recurso didáctico
- La prensa como instrumento de comunicación
En el primer caso, la prensa como objeto de conocimiento, trata de acercar el mundo de la comunicación periodística al aula. Se fundamenta en el estudio e investigación de la prensa comercial. Las estrategias de trabajo sobre el medio prensa, a través de esta "tradición" se acercan más al ámbito de las Ciencias de la Información que al de las Ciencias de la Educación. No obstante, la consideración de la prensa como contenido curricular, abordado conceptualmente como es el caso, supone la elaboración didáctica de procedimientos de análisis de este medio de comunicación para alcanzar el conocimiento de los procesos periodísticos que son desarrollados.
El segundo caso, la prensa supone un importante recurso didáctico hasta convertirse en un auténtico material curricular. Considerar la prensa como elemento integrador del currículum y posibilitador de aprendizajes curriculares la sitúa en una posición privilegiada a la hora de convertirse en elemento de uso sistemático en el aula. Los contenidos que aparecen en la prensa escrita son susceptibles de ser utilizados como contenidos de aprendizaje, y como tal, el apoyo que aporta al trabajo en el aula es fundamental. Las técnicas y procedimientos para utilizar los contenidos de la prensa han sido estudiados de manera profusa e incluso se han elaborado estrategias específicas, como es el caso de las "monografías", a la que dedicaremos, más adelante, un tratamiento especial.
Finalmente, el uso de la prensa como instrumento de comunicación supone la concreción de la finalidad de este medio. Desde el aula se utiliza, y durante muchas décadas se ha utilizado, la prensa elaborada por el propio alumnado de centro, con la intención de servir de vehículo de comunicación dentro de la comunidad educativa, e incluso como mecanismo de aprendizaje y evaluación de contenidos curriculares abordados.
La radio
En sus inicios la radio fue un experimento para establecer comunicación a larga distancia. Con el tiempo ha ido evolucionando con la colaboración de científicos, artistas, periodistas y en general, de profesionistas de diferentes áreas del conocimiento. Según Figueroa (1996), en su texto Qué onda con la radio, durante los comienzos del gobierno de Álvaro Obregón, en diferentes zonas de la República Mexicana se fundaron algunas emisoras radiofónicas, sin embargo no puede establecerse con exactitud quién fue el fundador oficial de la radio en México
Actualmente, los avances tecnológicos han permitido que la radio llegue a más personas: la Amplitud y la Frecuencia Modulada han crecido de manera considerable en cuanto a la cantidad y variedad de sus emisoras, el disco compacto ha desplazado a los acetatos, la transmisión vía satélite y la radio en Internet son algunos de los cambios sustanciales, pero los avances tecnológicos no son los únicos impulsores de la radio; ya que, como refiere Figueroa (1996) “las políticas gubernamentales, las acciones de los concesionarios” son otros elementos que intervienen en su transformación.
Inicios de la radio educativa
Los programas enfocados a la educación nacen a partir del índice de deserción o de no asistencia al sistema escolarizado formal, debido a que las instituciones escolares se encontraban a distancias inaccesibles en algunas poblaciones. La radio, como un medio económicamente accesible para tenerse en los hogares, fue el espacio alternativo para la educación.
Escuelas radiofónicas
En 1955 se crean las Escuelas Radiofónicas de la Sierra Tarahumara en Chihuahua, las cuales operaron hasta mediados de los setenta, éstas tenían una estrecha relación con la misión jesuita de extender los beneficios de la educación elemental.
Radio Educativa
Para entender el concepto de radio educativa, Peppino (1991) establece que para saber diferenciar los programas de radio con carácter educativo, debe considerarse que todos los programas radiofónicos tienen la posibilidad de enseñar, más no de educar, por ello establece diferencias entre programas “educativos” e “instructivos” (1991: p. 75), los últimos aquí se denominaran no formales o no educativos, éstos no son considerados educativos ya que no existe una institución social que valide sus contenidos y que certifique los conocimientos obtenidos por el alumno. La radio educativa es aquella cuyos programas siguen un plan de estudios previamente determinado y validado por una institución del sistema social. En un programa de Radio Educativa el radioescucha se convierte en un alumno que se inscribe a un curso, donde será evaluado para obtener un certificado de estudios, no obstante no se encuentra inscrito en una institución educativa.
Las mediaciones y el proceso de producción en los medios masivos de comunicación
Según Martín Serrano, en el proceso de comunicación a través de un medio masivo existen una serie de mediaciones que se realizan desde los Actores hasta que Alter se forma una representación (1985).
Se trata, fundamentalmente de cinco mediaciones:
- La que llevan a cabo los actores Ego que tienen la iniciativa de la información.
- La que realizan los actores que deciden qué datos poner o no.
- La que efectúa el medio de comunicación cuando relaciona los datos de referencia y por sus características expresivas. Este tipo de mediación recibe el nombre de mediación cognitiva.
- La que ejecutan los medios al momento de incluir o excluir algún dato de referencia. A esta mediación se le conoce como estructural.
- La que opera Alter cuando elabora las representaciones de las expresiones.
La Televisión
Hoy en día la televisión ocupa el lugar central en el diseño del hogar. Es punto de referencia obligado en la organización de la vida familiar. Está siempre disponible, ofrece su compañía a todas las horas del día y de la noche. La televisión sustituye de alguna manera, la función materna, ya que, es el refugio en los momentos de frustración, de tristeza, de angustia. Y como una madre blanda nunca exige nada a cambio.
Para los ciudadanos de las sociedades modernas la televisión representa un objeto de veneración y reverencia, es un signo de identificación individual y colectiva. En muchas familias condiciona tanto la organización del tiempo como del espacio. De la televisión depende cuándo se acuestan, cuándo van al lavabo, cuándo comen y cenan.
Según diversos estudios, ver televisión es la segunda actividad a la que dedican más tiempo los jóvenes, después del sueño. Teniendo en cuenta los fines de semana y las vacaciones, los estudiantes pasan más horas viendo la televisión que en clase.
En este contexto, si una escuela no enseña a ver televisión, ¿ para qué mundo educa? La escuela tiene la obligación de ayudar a las nuevas generaciones de alumnos a interpretar los símbolos de la cultura, el estudio de la imagen sigue ausente de la mayoría de los centros escolares, poniendo de manifiesto el desfase de la escuela.
Desde muy pequeños nos encontramos expuestos a una serie de imágenes y a un determinado vocabulario que ejerce una cierta influencia sobre nosotros, debido a las características psicológicas y madurativas no nos encontramos preparados para comprender el lenguaje audiovisual y distinguir los elementos persuasivos que nos ofrecen.
Aquí es donde padres y educadores deben asumir un papel importante, ya que, deben ayudar a sus hijos/as a comprender lo que supone la experiencia de ser telespectador/a y a interpretar en profundidad el sentido de la publicidad. Se trata de enriquecer sus experiencias pero sin negarla; de facilitar una lectura reflexiva y crítica, pero sin eliminar el placer sensorial y emocional.
Pero aquí debemos detenernos y reflexionar; ¿saben los padres y profesores utilizar los medios audiovisuales y comprenden el lenguaje y las imágenes que llegan hasta nuestro televisor? Casi ningún docente ha recibido una formación adecuada en el lenguaje de la imagen, por ello, cuando se utilizan medios audiovisuales en el aula se emplean de forma inadecuada, ya que se cometen errores en la producción de materiales audiovisuales, en la proyección de los mismos, en el uso de un vocabulario inadecuado, etc.
Gracias a la formación permanente del profesorado y a la colaboración de profesionales se ha conseguido una mejora en este campo, por ello debemos emplear los medios audiovisuales no sólo como medios auxiliares de enseñanza, sino como elementos que complementan la formación de los alumnos. En particular la televisión nos proporciona una información en el acto, nos enriquece con imágenes, se potencia el pensamiento visual, intuitivo y global. Por el contrario otros medios de información como la prensa o los libros requieren mayor capacidad de abstracción, ya que el lector se enfrenta a un mundo abstracto de conceptos e ideas, además la lectura requiere una dosis de concentración cosa que la televisión no demanda.
La escuela actual debe tener entre sus objetivos primordiales que el alumno/a aprenda a trabajar con imágenes, tanto para su lectura como para su creación.
La Publicidad
La publicidad puede transmitir valores que contribuyan a configurar un tipo de sociedad o sacar a la luz los cambios que se producen en ella. Nuestra sociedad está registrando una elevación del nivel de sensibilidad acerca de la necesidad de construir un mundo apoyando en valores humanos. Nos rodea un contexto en el que parecen primar la eficacia y la competitividad. La publicidad alude con más frecuencia a valores que se refieren a la sociedad que aquellos que apuntan a la mejora de la persona humana. La transmisión de valores no depende de que sea una institución la que financia el anuncio sino que también lo hace la publicidad de marca, casi en la misma proporción (García González, 2006).
En la publicidad, los valores aparecen de manera no intencional y más bien con carácter indiciario. No se venden productos o servicios, sino las aspiraciones o afanes en boga.
Está empezando a detectarse la existencia de una nueva sensibilidad para recuperar ciertos valores que tengan más en cuenta a la persona. Por ejemplo, se está volviendo a la idea de que depender de otros semejantes es bueno porque enriquece. La inserción de estos valores en la cultura contemporánea puede contribuir, por un lado, a consolidar un modelo de sociedad en función de parámetros universales; y, por otro, a un cambio en las actuaciones de los individuos, precisamente por aquella capacidad que tiene el individuo de detectar la opinión de los que le rodean (Noelle-Neumann, 1995).
En la primera década del siglo XXI, las campañas publicitarias radiales de la ONCE (Organización Nacional de Ciegos Españoles) gozaron de gran prestigio por la calidad de su realización y producción. Algunas de las cuñas elaboradas para estas campañas concurrieron a festivales de publicidad destacados como el de San Sebastián, posteriormente llamado “El Sol”. Lo que resulta interesante para este estudio es justamente el empleo de valores en el discurso publicitario para la persuasión.
APLICACIÓN DE LAS HERRAMIENTAS DE COMUNICACIÓN COMO RECURSO DIDÁCTICO











